¡Mitopoiesis viejx!
miedo y dan seguridad. Los que mantienen la cohesión de los grupos
La mitopoiesis, ¡esta es!, la creación colectiva de mitos, dinámica de
mitos, cuando son fuertes y demuestan su capacidad para elaborar una
cosmovisión y unir las voluntades en torno a ella, tienden tendencia a
cristalizarse. Entonces el mito se convierte en una forma
cuasi-religiosa de identidad colectiva, con sus héroes, sus rituales y
su particular gramática de clasificación de lo existente.
Hoy, la sobredosis de narraciones cristalizadas – el exceso de
Historia con la que nos observamos y observamos al otro- dibuja un
panorama complejo para la elaboración de mitologías vivas. Los relatos
circulan y mutan a gran velocidad, los archivos se expanden y
proliferan, la memoria se abarata y se desvincula de los cuerpos. Hay
toda una literatura, corrientes culturales del siglo XX, empeñadas en
la negación de las mitologías existentes, como las primeras
vanguardias, el situacionismo o el punk; impulsos de “destrucción
creativa” de la memoria social; búsqueda de la destrucción de todas
las mitologías, la negación de sus héroes, el desprecio por sus
mártires, la tabula rasa; para imaginar la posibilidad de una
experimentación que apueste radicalmente por lo desconocido. Que,
frente a las mitologías, oponga las mitopoiesis y frente al proclamado
vamos, hablar de Historia es hablar de historias. Quiénes, cómo y por
y por qué se interpretan y sobreviven. Hacer Historia es por tanto,
apropiarse de la máquina mitológica para producir mitos.







































