Veneno de rock // Mora Sanchez
En un acorde, en un grito asqueroso, agitar cientos de miles de pibes y pibas escarchados, pasados, destruidos, gritando, sudando con todos los dientes, enormes, mas grandes que existir
Mas grandes que existir
Un tipo que hace que las existencias pedorras se vuelvan vida.
Fui a vivir a un recital
Y el pity cantaba gritaba lloraba como con un llanto de otra tierra
Porque estaba toda envenenada
De ese veneno que no nos quieren compartir porque nos vuelve mas gedientas
Pity vive matando porque sabe que es la única forma de vivir
Es su forma de volver eterno el desastre y llegar a todos lados
De generar odio
Y que cada vez que suene un tema del pity los fachos se molesten
Y piensen en que es un asesino
Que es un asesino
Drogadicto y asesino
mientras a los guachines los mata la yuta
A las pibas las descartan en cualquier lado
El pity siembra odio
Ese odio que va a hacer reventar todo
Que salgan con el fierro a quemarnos
Porque no hay consejos que puedan llevarnos a ningún lado que no sea nuestra casa
Nuestra cama
Sabanas limpias
El pity sonando en los pasillos del doque
Pero también sonando en los celulares en las escuelas privadas
Inundando todo de suburbio
Recalcitrando el odio a los guachines como posible estallido de fuerzas
SUPER ENVENENADAS DE ROCK
Todas chorreadas de agite
Muy vueltas locas
En medio de la paz mundial
En medio del descanso
Del amor
De la solidaridad
La pibita blanca se encierra en su cuarto de Belgrano a escuchar al pity, encerrada, tocandose por arriba de la bombacha impecable el clitoris sin saber bien porque esa voz le despierta un fuego en medio de las piernas
Y un empezarse a chorrear todo intoxicado con ganas de salirse de esa casa y entrar en otra frecuencia que no sea la suya
Viejas locas entrando en la sangre como una droga de juguete
Como un juguete que no entendiste como funcionaba pero lo tenes metido en la piel porque de tanto que te calienta se pone a hervir
Se pone a hervir con todos tus jugos
Y te vuelve inimputable








François Zourabichvili cuando afirma en su libro Spinoza, una física del pensamiento que sin un “habla spinozista” no es posible acceder a su proyecto.
Foucault más allá de Foucault, “a la “verdad del cielo”, la genealogía opone la “verdad del rayo”. A Platón Foucault opone Nietzsche (…) Una filosofía entendida entonces en sentido nietzscheanos, como “periodismo”. Concentrada en el “hoy” como aquello que está dado a pensar”. Se trata de aquello que los filósofos llaman “acontecimiento”. Lo que también quiere decir que por libertad ya no se entiende el libre albedrío sino el derecho a la invención. A la crítica, a la fuga. La libertad -esa en nombre de la cual Spinoza se enfrentaba a lo teológico-político- es disposición a lo intempestivo. Derecho al acontecimiento. Lo que equivale a decir que lo difícil de pensar es un sujeto previo, para una libertad disruptiva. Porque los individuos reales, los contemporáneos, se definen por el modo de aferrarse al tiempo presente (en tanto que “tiempo de cielo”). El sujeto de lo intempestivo es otro. Es el individuo, quizás, pero en tanto que tomado por un proceso de singularización. Un devenir (un “rayo”) que se concreta en el lenguaje. El sujeto del poema es no-contemporáneo.
tema del libro de Gilbert Simondon, La individuación. Lo colectivo, se lee allí, no debe ser entendida como una asociación de individuos sino un medio de singularizaciones. Sus categorías sobre lo pre-individual (un medio común anexo en relación con el cual el individuo continúa su proceso de singularización) y lo trans-individual (el carácter común y reticular de los procesos mismos de individuación) permiten ir más allá de la noción de individuo tal y como nos la ofrecen las tradiciones religiosas y las laicas-liberales. El individuo acabado como detención del proceso de sus singularizaciones. Hay una relación entre singular y común que en el individuo formado se pierde. ¿No se esboza aquí una comprensión del lenguaje? ¿No se hace presente un acto ético y político en evaluación de las vías de adecuación entre lo pre-individual y lo trans-individual así como en el “campo de resonancias” entre actos de los que habla Muriel Combes en Simondon, una filosofía de lo transindividual? Los procesos de individuación suponen singularización –conjugación determinada e irrepetible de lo común– en el lenguaje.



















