Gaza y el curro de los derechos humanos // Gervasio Noailles

1.- “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”. Con esta frase George Orwell sintetiza la crítica que se le puede hacer a la burocracia partidaria de un movimiento revolucionario. En “Rebelión en la Granja”, los animales se rebelan contra la tiranía de los humanos. Los cerdos lideran la revuelta, pero poco a poco se desentienden de la suerte que puedan tener los otros animales y traicionan la revolución.
En línea con Orwell podríamos decir que todos los humanos tienen derechos, pero algunos humanos tienen más derechos que otros.
Algunos violaciones a los derechos humanos escandalizan. Otras deben ser silenciadas, ocultadas, ignoradas. Resulta fácil escandalizarse por genocidios ocurridos durante el nazismo o por las torturas y robos de bebés durante la dictadura ocurridas hace casi medio siglo. Está muy bien teorizar sobre los genocidios del pasado, pero hoy están masacrando poblaciones civiles. De nada sirve la teoría si no se puede o por lo menos se intenta salvar vidas.
Currar con los derechos humanos es defender los derechos de algunos humanos, pero no de otros. Algunos amigos con lectura aguda me han dicho que prefieren hablar de cinismo o hipocresía antes que de curro de los derechos humanos… sea como sea, se trata de valerse del discurso de los derechos humanos para resguardar los derechos de unos pocos al tiempo que se justifica el genocidio del pueblo palestino.

2.- Claudia Masin, en el hermoso libro “Curar y ser curados” señala que una cuerda “simpática”, en la teoría musical, es una cuerda auxiliar a otra que se toca. La resonancia simpática se da cuando una cuerda vibra aunque no haya sido tocada. Vibra porque ha vibrado otra cuerda que le resulta simpática. El curro de los derechos humanos es defender los derechos humanos de nuestros semejantes y sentir simpatía (vibrar por el dolor ajeno) solo por aquellos que tengan rasgos con los que podemos identificarnos. El curro es no sentir simpatía cuando hay diferencias religiosas, culturales, raciales, de orientación sexual, de clase. Si no se siente simpatía por el diferente, entonces pasamos de “Curar y ser curados” al currar y ser currados.

3.- El movimiento de derechos humanos de la Argentina ha militado por la recuperación de cuerpos asesinados, de nietes apropiados, por la cárcel efectiva para los responsables del terrorismo de Estado, pero también ha hecho lazo y resonado simpáticamente (al estilo de lo que señala Masin) con otros cuerpos, con otras luchas, con otros sufrimientos. Incluso se han garantizado los derechos humanos de los perpetradores y se les ha garantizado un juicio, el derecho a la defensa y cuando han sido hallados culpables se han garantizado condiciones dignas para cumplir las condenas. No hay ni un solo caso en el que un asesino, violador o torturador haya recibido un acto retaliatorio. Es por eso que no se puede decir que haya un curro de los derechos humanos en Argentina. Porque el movimiento de derechos humanos argentino reverbera, vibra, sufre y milita para evitar toda violación a los derechos de todos los humanos.

4.- En 1969 el hombre llegó a la luna. En 1970 Gil Scott Heron (considerado por muchos el padre del rap moderno) sacó un disco con la canción «Whitey on the Moon» (El blanquito en la luna). El mensaje es claro: el hombre no ha llegado a la luna, solo el blanquito llegó a la luna. Mientras el blanquito llegó a la luna los hombres y mujeres pobres de la tierra tienen problemas para llegar a fin de mes, para pagar las facturas, para comprar remedios.
Los blanquitos llegan a la luna. Los blanquitos sufren genocidios. El concepto de genocidio fue acuñado por el jurista polaco Raphael Lemkin en 1944. ¿Por qué recién en ese año? ¿Por qué no fueron nombradas como genocidio las masacres de miles de africanos en manos de las colonias europeas, de millones de pobladores originarios en América, del pueblo Armenio? Porque no eran europeos.
Solo así se entiende que a la masacre organizada por el ejército argentino en la Patagonia se lo llame conquista del Desierto. Solo igualando a mapuches, tehuelches y ranqueles a guanacos o pumas se puede hablar de conquista del desierto.

5.- Otra canción emblemática de Scott Heron es “Revolution Will not be televised”. Es una invitación a dejar las pantallas y salir a las calles porque la revolución no será televisada. La revolución no será televisada, pero la masacre de Gaza sí. Si hay una diferencia cualitativa entre Auschwitz y Gaza es que los horrores del nazismo salieron a la luz cuando los ejércitos aliados liberaron los campos de exterminio. Hoy en millones de pantallas de todo el mundo se pueden ver las imágenes de la ciudad destrozadas, de los niños asesinados, de los efectos del hambre. Nadie podrá decir que no sabía lo que estaba pasando en Gaza.
En “Crítica cultural y sociedad” un ensayo de 1949 Adorno dice que escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie ya que no se puede estetizar el horror. No hay que debatir si puede haber poesía después de Auschwitz, hay que preguntarse cómo es posible que haya Auschwitz después de Auschwitz. Gaza se ha convertido en un campo de concentración televisado en vivo y en directo. Las imágenes de la destrucción de Gaza se transmiten en tiempo real. ¿Quedan todavía pianos en Gaza? ¿Alguien filmará la historia del pianista del gueto de Gaza?

6.- Algunos gazatíes no sufren las bombas, ni son cazados por francotiradores. Algunos gazatíes están secuestrados en cárceles en Israel. Netanyahu, Trump y Milei son aliados. Trump representa a un país que torturó prisioneros en Guantánamo y en Abu Ghraib. Milei reivindica a los genocidas que en los campos de concentración de la Argentina torturaron y asesinaron a miles de secuestrados. Si tiene cuatro patas, mueve la cola y ladra es un perro. La alianza incondicional entre los tres gobernantes permite deducir qué tipo de trato inhumano se le da a los secuestrados por el Estado de Israel.
Digo secuestrados y no prisioneros porque no tienen causa, no tienen pena, no tienen abogado defensor, no tienen condiciones dignas de encierro. Por si fuera poco los liberados cuentan los horrores y torturas a los que fueron sometidos y confirman todo lo anterior.

7.- En Perfect Sense, Roger Waters dice “Y los alemanes matan a los judíos, los judíos matan a los árabes y los árabes matan a los rehenes… ”. La canción es bella y potente, sin embargo no estoy de acuerdo con Waters. No es verdad. No todos los alemanes matan judíos, no todos los judíos matan árabes y no todos los árabes matan rehenes. Algunos alemanes no apoyaron al nazismo, algunos judíos no apoyan al gobierno de Netanyahu, algunos árabes no matan rehenes.
Confundir la crítica a la política de un gobierno Israelí de ultra derecha con antisemitismo es, antes que nada un error cognitivo. Es confundir la parte por el todo. Es tan burdo como decir que los judíos son avaros porque alguna vez hubo un judío avaro. Acusar de antisemita a quien critica la política exterior de la ultra derecha Israelí es un golpe bajo que pretende callar voces. Es el mismo mecanismo que intentaron utilizar los miembros de la dictadura argentina cuando decían que quienes denunciaban los crímenes de la dictadura estaban llevando adelante una campaña anti Argentina. Criticar a Videla no era criticar a la Argentian. Era criticar a un gobierno genocida. Criticar a Netanyahu no es criticar al pueblo judío. Es criticar a un gobierno de ultra derecha.

8.- Judith Buttler en un ensayo titulado “La acusación de antisemitismo: Israel, los judíos y el riesgo de la crítica pública” desarrolla una serie de argumentos para discutir con el presidente de la Universidad de Harvard, Lawrence Summers quien establece una distinción entre antisemitismo de hecho e intensional. Según él, toda crítica al estado de Israel produce sentimientos antisemitas, sin importar la intensión de quien emita la crítica. La única conclusión a la que se puede llegar con esta lógica es que solo se puede silenciar toda crítica posible a la política internacional del Estado de Israel.
Paradójicamente coincido con Summer, ya que hay acciones que producen un antisemitismo de hecho. Estas acciones son las políticas genocidas del gobierno Netanyahu y el silencio cómplice de todos aquellos judíos que permiten que, en nombre de una supuesta defensa del judaísmo, se perpetre un genocidio. Son esas las acciones que producen un antisemitismo de hecho.

9.- Shoá en hebreo, Nakbá en árabe, en mapuche en Pekülan, Mets Yeghern en armenio… catástrofe en castellano. Todas y cada una de ellas duelen. Todas deberían doler.

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