El libro rojo de Deleuze (o la amplitud del plano de inmanencia)
Esta edición, en estricto rojo marxista, quizá para evitar los peligros de decoloración del movimiento, parte de varios supuestos. Sucede que cuando se edita un libro, siempre se supone un lector. Claramente en este caso se supone un lector pelotudo. Y por otra parte un lector en peligro. ¿Cuál es el peligro? El propio pensamiento de Deleuze. Por eso se vuelve necesario “explicarlo”, tarea delicada si las hay, pero ¡Ay!, el universitario no puede privarse de hacerlo, ni puede reprimir ese impulso (no exento de altruismo y de buena voluntad) por ahorrarnos el peligro… de pensar.



















































































