A la muerte no se le cree // Tinta Limón Ediciones
A la muerte no se le cree. No queremos creerle. Y, sin embargo, nos golpea y nos inunda de dolor.
Nos toca despedir a un amigo, a un compañero. Sebastián Touza, demasiado presente en medio de proyectos en danza y conversaciones sucediendo para poder comprender de un momento a otro que no está. Militante desde siempre, traductor exquisito, armador en voz baja de complicidades. Docente en la carrera de Ciencia Política y en Comunicación Social en la Universidad de Cuyo, en Mendoza, donde se dedicó a enseñar e investigar después de volver de un tiempo de vida en Canadá. Colaborador fundamental desde hace años en Tinta Limón: de hecho, fue por quien iniciamos el proyecto, que él mismo dirigió, de traducir el libro Calibán y la bruja, de Silvia Federici y luego la obra de George Caffentzis. Traductor aún antes del libro del Colectivo Situaciones, 19 y 20: Apuntes para un nuevo protagonismo social al inglés. Siempre atento a sostener y hacer circular, de modo riguroso, los debates, los intercambios, las lecturas políticas. Hoy, ante todo, queremos abrazar fuerte a su compañera Cecilia y su hija Matilda.







La relación de la poesía y los libros santos es a la vez muy antigua, muy rica, y plagada de malentendidos, y sobre todo de mutaciones, que son las de la modernidad. Paradójicamente, mientras podría pensarse que ante todo es el pasado de la poesía, es también, en ciertos aspectos, no sólo una reserva sino un futuro imprevisible. Y el singular, la poesía, oculta su plural.






