Felicidad asegurada III // Caro Di Palma
- La falacia de pensar que el significado de una tecnología se apoya solamente sobre sus aspectos prácticos o materiales y no sobre su simbolismo social y referentes históricos.
- La falacia «frankesteiniana» de que la tecnología siempre será la solución y nunca el problema.
- La falacia de la tecnología es neutra.
- La falacia de que el consenso y la homogeneidad sociales hacen inexistentes los conflictos y divisiones y que lo bueno para quienes tienen el poder económico y político es bueno para todo el mundo.
- La falacia del consentimiento implícito y la libre elección.
- La falacia legalista de que sólo porque uno tiene derecho legal a hacer algo entonces es correcto hacerlo.
- La falacia de creer que la información personal de clientes y casos en posesión de una compañía es sólo una clase más de propiedad para ser comprada y vendida del mismo modo que los muebles de oficina o los insumos.
- La falacia de no ver los factores sociales y políticos involucrados en la recolección y construcción de los datos.
- La falacia de suponer que, dado que nuestras expectativas sobre la privacidad están históricamente determinadas y son relativas, entonces se harán necesariamente cada vez más débiles a medida que la tecnología se vuelva más poderosa.












































