¿Recuperar la forma humana? Una conversación con Santiago Alba Rico // Amador Fernández Savater

Siempre me interesa leer a Santiago Alba Rico porque pone el ojo de la reflexión en lo que podríamos llamar “la dimensión antropológica” de la política. Lo que se puede y lo que no se puede hacer políticamente está vinculado a la configuración misma de lo humano en cada situación: lo que sentimos, lo que percibimos, lo que deseamos. No hay autonomía posible de la política con respecto a la piel. 

¿En qué nos estamos convirtiendo hoy en día?, se pregunta Alba Rico en este artículo reciente sobre la transformación molecular hacia el fascismo. Hay una “hegemonía caníbal” en construcción, en España y en todo el Globo, la de un tipo humano que podemos reconocer por sus opiniones brutales sobre Gaza, el wokismo o el cambio climático. Esas opiniones son, según Alba Rico, la expresión de algo más profundo, la espuma de una ola de fondo, la experiencia de los “cuerpos separados”: miedo, frustración, odio. 

Nuestro problema principal hoy no es simplemente el creciente autoritarismo de las élites, que lleva décadas en marcha, sino la alianza paradójica de estas élites con el malestar experimentado por los sujetos precarizados, humillados y desesperados. Esa alianza no es simplemente el fruto de una “manipulación” vertical (bulos, fake news, conspiranoias) ni se puede, por tanto, revertir con “explicaciones correctas” (pero igualmente verticales) desde una pedagogía progresista.

Hay una cuestión de cuerpos, de vínculos horizontales entre los cuerpos y los relatos. ¿De qué está hecha esa alianza y ese vínculo? ¿Por qué los discursos más disparatados prenden en el cuerpo y los afectos de los sujetos en principio menos interesados en la victoria de las ultraderechas? La reflexión antropológica sobre la política permite hacerse estas preguntas en serio, más allá de las respuestas prêt-à-porter (disponen de más dinero y más medios de comunicación, etc.).

Me distancio, sin embargo, de Santiago Alba en su llamamiento a “resistir” la mutación antropológica en marcha. Resistir es hacer pie en algo que aún aguanta y desde ahí ofrecer un obstáculo a la corriente dominante. Podemos encontrar un “puerto”, dice Santi, donde refugiarnos del naufragio civilizacional, recuperar quizá aún el “auto-control” y despertar nuevamente al sentido común. Recuperar la forma humana frente al devenir-caníbal, depredador y brutalista que amenaza hoy con llevárselo todo por delante.

Pero me pregunto: ¿adónde deberíamos regresar? ¿No está el mundo desde hace 50 años (de neoliberalismo) incubando este mal? Aquí se abre una discusión sobre las fechas y los procesos, sobre la historización de nuestro presente. La transformación molecular fascista, en mi opinión, es un precipitado de medio siglo de políticas neoliberales: destrucción de la democracia como espacio abierto al conflicto igualitario, destrucción de los espacios comunes de encuentro y conversación, destrucción de la capacidad y el deseo de los sujetos de convivir con el otro diferente. Separación forzada entre los cuerpos, por decirlo con palabras de Alba Rico, quien por lo demás ha descrito este proceso en sus numerosos libros.

La transformación molecular fascista, en mi opinión, es un precipitado de medio siglo de políticas neoliberales

Ese “naufragio civilizacional” al que podemos vincular el desastre presente tiene ya varias décadas. El antídoto al mal nunca residió en las formas instituidas (democracia electoral, espacio público, ciudadanía), porque la ley siempre tuvo truco como nos enseñó a leer Kafka, sino en las potencias instituyentes que elaboraban los malestares legítimos en términos de más igualdad, de más espacios de participación auténtica, de más vínculo social entre sujetos heterogéneos. La democracia electoral se disparó un tiro en el pie al hacer de todos los “elementos ingobernables” su principal enemigo.

Escuchar en la vida cotidiana el “devenir caníbal”, advertirlo en las mínimas conversaciones, en las opiniones más disparatadas, sí, pero sin olvidar de dónde viene. No de una distorsión cognitiva que podamos corregir con más ilustración, con más información y más datos, con más pedagogía progresista, sino de una experiencia de los cuerpos neoliberalizados durante medio siglo. Una experiencia masiva de soledad, de humillación, de desesperación, a la que el gobierno progresista da tantísimas veces la espalda (“la economía va como un moto”) y con la que sin embargo la extrema derecha sintoniza.

 

¿No deberíamos tomarnos más en serio la impugnación radical del orden de cosas (enfado, rabia, impotencia) que está en la base de la transformación molecular ultraderechista? Y para escucharla, ¿no hay que entenderla, compartirla? No, por supuesto, la explicación que se monta sobre la experiencia del malestar, los delirios y las alucinaciones que llevan a miles de personas a adherirse a políticas que devastarán aún más el mundo, sino la legitimidad del malestar que le sirve de suelo material y sensible.

¿Se puede entender sin escuchar? ¿Se puede escuchar lo que no nos da la razón? ¿Cuánta impureza podemos soportar?

Resistir, contener, encontrar un puerto, me temo que (a la larga) está abocado al fracaso. Hay que pensar a fondo a qué está dando salida (una falsa salida, una trampa) la extrema derecha. No simplemente defender la humanidad que somos frente a la monstruosidad que viene, sino entender cómo la monstruosidad en marcha arraiga en los dispositivos instituidos de producción de la humanidad que somos.

No se trata de “resistencia” como capacidad de aguante en una trinchera bien excavada en la tierra, sino en todo caso de resistencia como creación, en el terreno de lo incierto, de lo desconocido, de lo no sabido ya. La creación de una democracia distinta sostenida sobre otra experiencia de los cuerpos, cuerpos que aprendan a decidir, razonar y convivir juntos en la diferencia en lugar de alucinar lo mismo desde su separación, otra experiencia que produzca otra humanidad. Un puerto, sí, pero flotante, móvil, inestable y sin anclajes, que no se distingue del mar.

1 Comment

  1. No seáis corderos, Lobo suelto, sed Lobos.

    Manifiesto estético de terrorismo poético.
    LOBO SOLITARIO ANARQUISTA.
    O del asesinato como una de las bellas artes.
    Anonymous
    “deben ser asesinadas ante todo aquellas personas que sean especialmente dañinas para la organización revolucionaria, con una muerte tan súbita y violenta que provoque el mayor temor al gobierno” (SERGUÉI NECHÁYEV CATECISMO DEL REVOLUCIONARIO, §16).

    Quien te vende la seguridad es quien ha puesto las condiciones para que vivas bajo un terror normalizado, disfrazado de democracia, bajo el gobierno vigente entendido como alianza entre el Capitalismo y el Estado, sus máximos representantes son los causantes de tu malestar y el de todo el pueblo.
    Por tanto, al igual que la mayoría:
    Has sido, vigilado, inspeccionado, espiado, dirigido, legislado, reglamentado, acorralado, adoctrinado, predicado, controlado, censurado, mandado, por seres que no tienen ni título, ni ciencia, ni virtud. Has sido, anotado, registrado, cotizado, tasado, timbrado, encuestado, catalogado, autorizado, amonestado, impedido, reformado, rectificado, corregido.
    Has sido, explotado, monopolizado, extorsionado, presionado, mistificado, robado; luego, a la menor queja, a la primera palabra de queja, has sido reprimido, multado, vilipendiado, vejado, perseguido, hostigado, aturdido, desarmado, garroteado, encarcelado, fusilado, ametrallado, juzgado, condenado, deportado, sacrificado, vendido, traicionado, juzgado, engañado, ultrajado, deshonrado.
    Como la mayoría, has sido anestesiado, adormilado, narcotizado, explotado, dominado y reprimido.
    Hasta ahora tus respuestas han sido o bien hacerte daño a ti mismo o hacérselo a los que te rodean en un modo sin sentido, como desfogue de la tensión y del dolor, como catarsis del sufrimiento, o bien participar en mítines y organizaciones políticas con quienes, por medios pacíficos, no habéis logrado nada.
    ¿Vas a hacer tú algo decisivo y con sentido al respecto o seguirás manifestándote en tu tiempo libre de explotación y dominio con otros, llevando algunas pancartas que declaren deseas el fin de esta ignominia?
    Si vas a hacer algo decisivo y radical al respecto, violento e irreversible, es posible que te conviertas en un lobo solitario anarquista.
    También puede que hayas vivido una existencia tranquila, sin demasiados sometimientos, pero tengas el diablo de la anarquía en el cuerpo y al anarquismo en la conciencia, entonces también puedes reaccionar, pasar a la acción, convertirte en lobo solitario, dejar de tener identidad. Ya no eres blanco, ni negro, no eres homosexual ni heterosexual, no eres musulmán ni cristiano, como eres anarquista no eres nadie y eres todos. De ese modo eres el único que no actúa por venganza de un colectivo oprimido, eres el único que no actúa por resentimiento, devenido lobo ya solamente vives y actúas por el bien de todos y no pararás mientras el más ínfimo de los seres esté vejado y sometido.
    La diferencia entre el lobo solitario anarquista y el lobo solitario de extrema derecha u otros está en la causa y el objetivo. La causa del lobo solitario anarquista es la anarquía, sus objetivos son los saqueadores, mientras que los lobos solitarios de extrema derecha tienen por causa el nazismo y por objetivos a los pobres, los negros, los homosexuales, los comunistas, otros lobos enajenados tienen por objetivo a cantantes o presentadores de televisión. Los yihadistas islámicos tienen por objetivo al Occidente que mata a sus familias y pueblos, pero solamente defienden lo suyo y su aberrante religión, no a toda la humanidad, como hacen los otros semitas, los judíos sionistas que ejecutan el genocidio palestino.
    La ultraderecha, esos se nutren de la frustración, el odio y la venganza y focalizan su ira no sobre los responsables de que las cosas les vayan mal, sino sobre los que son más vulnerables que ellos, mayormente sometidos y vejados. Algunos en USA atacan a su gobierno federal, pero lo hacen en nombre del supremacismo blanco y pretenden ser más fascistas que aquellos a los que están atacando.
    Solamente el lobo solitario anarquista tiene una causa justa y unos objetivos realmente responsables y no actúa por venganza ni odio, tampoco en beneficio propio o de unos pocos, sino para expandir la libertad y la igualdad de todos y favorecer así al anarquismo.
    Lobo solitario anarquista has tomado tu decisión y ya no hay vuelta atrás. Recuperas así la fuerza que te habían arrebatado.
    Si te rompieron, te humillaron, te quebraron, lo que llaman tus errores, culpas, crímenes o faltas, no han sido sino mecanismos de defensa, te trituraron, porque el sistema capitalista se ha ocupado bien de ti y de la mayoría de entre todos los demás.
    La diferencia es que tú vas a hacer algo, algo decisivo al respecto.
    Ahora ya sabes que los discursos no valen de nada, que las palabras son vano consuelo con una potencia extremadamente mermada, que, de manera desigual, lucha contra el Leviatán, contra el Estado capitalista, ese que fagocita todo discurso y rentabiliza toda acción pacifica a su favor.
    Tu decisión de morir por la causa te redime. Todas tus faltas, si las hubiese, quedan anuladas, pasas a transformarte en un nuevo ser múltiple, que, en el anonimato, gana fuerza y recupera la potencia que te habían expropiado.
    Ya estás muerto, has aprendido a morir para renacer como lobo, eres un ser de manada, pero que, al no poder contactar con los suyos, tendrá que permanecer solitario e invisible, anónimo e inencontrable.
    Aprender a vivir y morir supone estar en el instante y no aceptar ya ninguna auctoritas, desprenderse de los deberes y las obligaciones impuestas desde el exterior o desde el interior.
    Fuera entonces de toda dominación, libre de ataduras morales, ya no temes la muerte o la tortura.
    Por fin quedas libre para actuar y en ese ámbito, eres soberano, aunque en los demás, tendrás que fingir ser un borrego, ser como los demás.
    Ya eres especial, eres una sombra y ya nadie puede contigo, te has situado en el afuera del sistema y si lo haces bien, no podrán contigo ni podrán tocarte.
    Tu objetivo es matar, matar a los defensores del Leviatán. Eso solamente lo sabes tú. Solamente la violencia de miles de lobos solitarios podrá derribar el sistema de opresión global sin fisuras que los saqueadores han instituido, las manifestaciones, los discursos, incluso las rebeliones y revoluciones violentas, necesitan de tu ayuda o no podrán nunca triunfar.
    Ante todo, borra tus huellas, ninguna huella digital, ninguna pista, a nadie le cuentes que has renacido, que ya no eres débil ni estás triste, sino que cada vez eres más fuerte y osado, puede que algunos se extrañen por tu cambio, por tu paso firme, tu mirada serena y altiva, por tu fuerza y tu potencia, que tendrás que ocultar hábilmente en numerosas ocasiones para no ser descubierto y no levantar sospechas.
    Nadie lo sabe, ni tu familia, ni tus allegados, ni tus pocos amigos, ni tus novias, nadie, solamente tú y la multitud que te habita sois conocedores de que eres un lobo solitario anarquista.
    Prepárate, defiéndete, ya no solo resistas, sino que pasa a la ofensiva, el objetivo no es sino defensa propia, porque para un anarquista es ésta una defensa activa, un pasaje al acto y no ese generalizado hacerse daño a uno mismo para evitar hacérselo a los demás que te sumió en la debilidad, la depresión, la angustia, el malestar.
    Los saqueadores mayores, presidentes de gobierno, directivos de las grandes empresas, banqueros, reyes, militares y policías de alto rango, bien sabes que esos objetivos son los más difíciles y que elegir uno de ellos requerirá una enorme paciencia e incluso años de planificación. Están siempre rodeados de cerdos, de policías y cuerpos de seguridad, pero veremos que no son inaccesibles, no son intocables, alguien dispuesto a morir puede acercarse a ellos y matarlos antes de caer, aunque el mayor logro sería poder acabar con alguno de ellos y salir impune para poder seguir con la matanza.
    Quizá fuiste un criminal, quizá no, puede que hayas pasado por la cárcel, que hayas robado, traficado, destrozado a alguien a golpes por el mero hecho de que te llamó “cara de tonto”, que te hayan pillado alguna vez, o puede que nunca hayas roto un plato. Lo cierto es que has de saber en cualquier caso que solamente los crímenes resueltos salen a la luz y que es mentira que siempre pillan a los criminales, la mayoría de las veces se sale impune y solamente pillan a unos pocos, pero están interesado en que creas que son inexpugnables. Como los mayores criminales son ellos mismos, los saqueadores y su séquito de cerdos, aquellos a los que encierran son quienes responden de manera desesperada a lo opresión a la que se nos somete a todos.
    El lobo solitario anarquista los va a matar, como renacido, ya no es un criminal, porque el criminal tiene por causa su lucro, le queda valentía para enfrentarse, actúa por desesperación o beneficio propio, mientras que el lobo tiene por causa la libertad en general, la libertad de todos, la anarquía.
    Cierto que en el anarquismo hay pacifistas y sindicatos que actúan mediante protestas y manifestaciones sin alterar el orden público. El anarquismo del lobo solitario es el violento, el que va a destruir y matar, porque el otro es demasiado débil por sí solo para hacer ninguna mella en el Leviatán. Los otros anarquismos son afines, pero al lobo solitario le parecen con toda razón insuficientes, mermados y debilitados hasta lo famélico, impotente e inoperante.
    Eres un asesino, pero no un criminal, eres un luchador por la libertad, tienes las virtudes de un Ronin, la tenacidad de un hashshashin, una vez que liberes la tierra de saqueadores y cerdos la buena comuna que surgirá de las cenizas del Leviatán tendrá que decidir en su asamblea si te condecora o te expulsa.
    No temerás la expulsión futura del mundo nuevo y bueno que has ayudado a crear porque ya habrás estado muerto y habrás vivido en el desierto durante mucho tiempo. Tampoco temerás la integración en una comunidad donde ya no sea necesaria la violencia.
    Eres ateo, ningún paraíso futuro te está a ti prometido, lo fabricarás para los demás matando y tu generosidad no necesitará ninguna recompensa. Lo haces porque es justo y por ser libre y que lo sean todos los demás, no hay mayor recompensa que la belleza de matar y morir por esa causa.
    Más allá del matar y morir al que tienes que estar dispuesto, de lo que se trata es de un vivir. El modo de vivir del lobo solitario le llena de fuerza, tener que contenerse para no revelar a nadie que es un lobo y ya no una persona, crea un núcleo de energía que cada vez alcanza un mayor potencial.
    Nada por los móviles, internet, redes sociales, repetimos, ningún rastro, la tecnología les pertenece, con sus algoritmos controlan a la población, la vigilan y la disciplinan. Tus medios son prehistóricos, paleolíticos, pertenecen al tiempo en el cual hubo comunas igualitarias nómadas, anteriores al saqueo.
    El anarquismo violento ha usado armas de fuego y bombas en el pasado, todo eso deja hoy rastro y habría que evitarlo, si tienes que matar, utiliza un instrumento común, algo que no pueda tipificarse ni perseguirse como un arma, porque se puede matar con un paraguas, con un bolígrafo o con una sartén, si se saben usar como armas.
    Tendrás que entrenar en artes marciales mixtas y te llevará al menos cinco años dominar la lucha cuerpo a cuerpo y tendrás usar los instrumentos como armas entrenando de manera autodidacta.
    Desde luego puedes ser un lobo solitario tradicional, aprender a fabricar bombas o hacerte con un arma de fuego, una ballesta, un cuchillo, pero las armas son más fáciles de detectar para los cerdos y tu misión puede verse mayormente comprometida.
    Si quieres ser invisible tendrás que llevar armas invisibles y variar las tácticas, para no ser predecible.
    Volvamos sobre los objetivos. Anteriormente ya hemos señalado que los más grandes son más difíciles, de modo que, si no quieres ir a por caza mayor para empezar, lo que requiere años de planificación y entrenamiento, puedes ir a por caza menor y comenzar por el lema de Bakunin: la destrucción también es creación.
    Surge la siguiente pregunta: ¿Qué destruir? Desde luego quieres destruir el sistema capitalista, el Estado, los bancos, la industria armamentística, pero esos objetivos pasan por sus representantes, llenos de cerdos de escolta y medidas de seguridad. Puedes entonces destruir sus bienes, que son bienes robados.
    El capitalismo ha organizado las cosas de tal modo que si destruyes algo no solamente no le dañas, sino que le fortaleces, las guerras entre Estados, las guerras de los Estados contra los pueblos sin Estado y el continuo saqueo militar de los países así empobrecidos y esquilmados lo demuestran, su destrucción generalizada les genera beneficios.
    Empezaste pinchando las cuatro ruedas a los coches de lujo, vehículos de ricos, de saqueadores, perjudicando y ralentizando de ese modo a sus propietarios, te hiciste un collar de estrellas, pero su reparación saldrá del sudor de los trabajadores que esos pijos explotan. Ese bucle favorece el negocio: compraventa de ruedas equivale al caucho expropiado a lejanas comunidades indígenas colonizadas. Pero con ello has podido impedir un negocio mayor, has interrumpido el flujo acelerado del capitalista, no ya el del Capital. Cada segundo que detenemos al saqueador es un segundo de libertad que ganamos para la causa, ganaríamos más tiempo aún con su muerte, la muerte del rico, del pijo, del CEO, del político, le sustituirán por otro, claro, pero cuando vean que muere igualmente, cada vez menos querrán ocupar su puesto y tener que vivir rodeados de guardaespaldas como el Papa o el presidente de los USA. ¡Magnicidio permanente!
    En el destruir hay que ir a por los bienes privados de los más ricos y los más cabrones, no a por los públicos, solamente jodemos a los trabajadores si quemamos un autobús urbano, al día siguiente tendrán que hacinarse en un autobús de menos.
    El conocimiento es poder, dicen, pero ellos lo tienen también expropiado, sin embargo, lo podemos liberar si lo usamos en su contra, lo cual, ya requiere estudio, paciencia, planificación y reflexión.
    El lobo solitario es un hombre nuevo, ha redimido sus faltas pretéritas, pero toda la experiencia en cualquier área que haya podido alcanzar a fin de sabotear o destruir al Leviatán le pueden ser de utilidad en su nueva vida.
    ¿Has sido traficante? Fentanilo a pijos y ricachones, no al pueblo. ¿Has trabajado de electricista? Sin luz se van a quedar los saqueadores. ¿Tienes conocimientos de programación? Sus ordenadores van a dejar de funcionar.
    El capítulo destruir tiene infinidad de variables, aunque todas ellas dejan rastro y son perseguibles, depende de lo cuidados en la acción que no sea descubierta. Nada de huellas físicas ni digitales. Destruir bienes, sabotear instalaciones, solamente detiene, ralentiza, frena, un poco, a la máquina de dominación. Ese destruir son pequeñas acciones que pueden servir como entrenamiento para las de más envergadura.
    Matar es la acción por excelencia del lobo solitario. Ha elegido bien un objetivo y es capaz de dedicar la vida entera a conseguir ejecutarlo.
    La revuelta multitudinaria ciega y destructiva te agrada, lobo solitario, pero eres demasiado inteligente como para no saber que los objetivos tienen que ser elegidos cuidadosamente para ser efectivos y tener resultados.
    Estudio, estudio, estudio, anonimato, anonimato, anonimato, estudiar al objetivo, te familiarizas con su entorno, estudias sus recorridos, estudias el terreno, cada rastreo requiere anonimato, embozamiento, capucha y mascarilla, por ejemplo, saber eludir las cámaras, no llevar móvil que pueda ser geolocalizado para saber tu ubicación.
    Ahora eres un cazador y el objetivo es tu presa. Fundamental es saber estar al acecho, ser invisible, no hacer ruido. Siendo imposible no dejar ningún rastro procurar borrarlos y minimizarlo al máximo, porque en este tipo de caza, una vez que se ha cobrado la pieza, el cazador pasa a ser la presa de los cerdos que usarán su fino olfato para darle caza a su vez.
    Pero no te creas las películas, estadounidenses en la mayoría, destinadas a hacer creer a la población que sus sofisticados medios de caza no dejan escapar a nadie, al tiempo que infunden terror y miedo a la población dando la falsa imagen de que son los cerdos los protectores de la manada global explotada a la que llaman pueblo y ciudadanos.
    El proceso de este tipo de cacería consiste en: planificación, ejecución y desaparición.
    Inteligencia, paciencia, sigilo, entrega y perfección son necesarias para acometer la acción de caza de saqueadores.
    Desde luego ha habido muchos anarquistas valientes que no han tenido ni cuidado ni paciencia, han robado bancos, matado reyes, quemado edificios, pero por ello han sufrido torturas, han sido encarcelados, fusilados, ahorcados. Pertenecen a esos grupos de conspiradores, a quienes respiran juntos el aire de la libertad que genera la violencia contra la opresión, pero su debilidad está en el grupo, pillado uno de ellos y torturado acabará por delatar a los demás, por mucha que sea su resistencia.
    Lobo solitario anarquista, tienes la ventaja de la autonomía y tendrás que saber soportar la soledad, al no pertenecer a ningún grupo nadie puede delatarte. Puede ser que los cerdos te consideren un grupo en caso de detectarte, se equivocarán, pero estarán en lo cierto, porque como lobo solitario anarquista eres uno y múltiple, has formado entorno a ti un universo, una confederación de yoes en asamblea permanente que no permiten que ningún ego se torne hegemónico y abandone la causa.
    La causa anarquista es lo esencial, es lo que le da la razón de ser a la Comuna de un múltiple lobo anarquista dispuesto para la acción: propagación de la libertad, la igualdad y la justicia mediante la eliminación violento-defensiva de sus obstáculos, de los verdaderamente violentos opresores y explotadores.
    Como eres múltiple, legión, sabes disfrazarte, puede que incluso hayas tomado clases de teatro y maquillaje para saber adoptar diversas apariencias y múltiples rostros, evitando así las máquinas de reconocimiento facial que usan los cerdos.
    Como lobo solitario has de ser un individuo que realiza acciones violentas sin el apoyo ni directrices de un grupo u organización y sin la influencia de un líder, así los llamados servicios de inteligencia de los cerdos no podrán localizarte en su persecución preventiva contra las acciones violentas en contra de su tiranía.
    Ejemplos de lobos solitarios anarquistas y de lobos no solitarios te preceden, desde Simón Radowitzky a Theodore Kaczynski alias Unabomber o Marius Jacob Mason. Inspirarte puedes también en Luigi Mangione, aunque no se le califique de anarquista y tantos otros. Puedes aprender de sus procedimientos y de los fallos que llevaron a sus capturas, pero infórmate por libros, en las bibliotecas, de forma anónima, no a través de una Web llena de boots espías con los que crean listas negras los cerdos y podrían localizarte. Si deseas formar parte de un grupo puedes intentar conectarte con el Frente de Liberación Animal o el Frente de Liberación de la Tierra o el colectivo AntiFa, pero ya sabes que toda conexión es un riesgo y un peligro. Inspírate entonces en organizaciones de las décadas de los años setenta y ochenta, como las Brigadas Rojas, Fracción del Ejército Rojo o Acción Directa, si es que no en ETA o el IRA.
    Cierto que hay lobos solitarios de extrema derecha o los hay fundamentalistas islámicos y sionistas genocidas judíos, pero esos trabajan para la jerarquía supremacista blanca o la jerarquía religiosa del islam, para los cristianismos evangelistas, católicos y protestantes o para el judaísmo sionista internacional.
    Fundamentalistas hay en casi todos los bandos, menos en el anarquista, único bando sin jerarquía, sin fundamento, única posición que, sin merma de ninguno de los polos, junta la libertad y la igualdad con la justicia.
    Solo tú tienes el derecho de ajusticiar, tú tienes que hacerlo, lobo solitario anarquista, porque nadie más hace.

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