El país de la buena gente
La cuestión del género y la violencia tampoco le es ajena a esta antropóloga. En esta línea se destaca, por ejemplo, su investigación sobre el feminicidio en Ciudad Juárez: La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez (próximamente será editado en Argentina por Tinta Limón). También su libro ya clásico Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos (Prometeo, 2003). Sus hipótesis son poderosas y hablan del cuerpo femenino como territorio de disputa y apropiación de violencias patriarcales que se renuevan con la globalización.Ella es también una de las referentes del debate sobre la cuestión (y conceptualización) de feminicidio. Algo de este tema mencionó en el auditorio de Lectura Mundi, en el marco de las conferencias preparatorias del I Congreso de Estudios Poscoloniales y II Jornadas de Feminismo Poscolonial, organizado por el IDAES-UNSAM para el próximo mes de diciembre. “La lógica de las mujeres, que muchas veces consiste en vivir ‘en retraso’ respecto de las formas de productividad dominantes emerge sobre todo cuando se pierde la fe en las formas de felicidad estatal. Y estas economías se oponen al discurso eurocéntrico de la economía como crecimiento permanente”, argumentó. Luego se refirió al papel de los medios en la “propagación” de la violencia contra las mujeres a partir de su fuerte dimensión mimética. De allí al boom televisivo de Tinelli para preguntar: “¿Qué aspectos del sistema dependen de esa pedagogía de la insensibilidad y el abuso?”. Mientras habla, Segato piensa. Y también dibuja mientras se le agolpan las ideas y dice que no hay mejor manera de pensar que conversando. Una forma de no disciplinar demasiado a los conceptos ni de aceptar el formateo técnico del texto, conocido como paper.
Conversamos con el filósofo Franco Berardi en el Bar de la Tribu. Las derechas actuales, un fascismo sin juventud y
“Mañana será historia” es el nuevo libro de Marco Teruggi. El periodista, escritor y activista narra el cotidiano venezolano lejos
El filósofo y docente analiza la coyuntura de cara a las elecciones que tienen como principales candidatos al fascista Jair
¿Es un poeta, Christian Ferrer? Es evidente que no, porque escribe ensayos sobre subjetividad contemporánea en prosa corrida y con significado cristalino –pero un cristal prismático, que descompone la llana luz blanca en líneas de colores con sentidos abiertos-; porque se apoya, aunque sin ostentar, en un profuso conocimiento de la historia humana, y, sobre todo, no es poeta porque no es poético su móvil; su intención es política: conmover el lazo emotivo y material del lector con el mundo señalando poderes donde pareciera haber espontaneidad. Una y otra vez, cuando habla de las grandes deidades contemporáneas –el espectáculo, la tecnología, la mega industria, la genética-, recurre a puntos de la historia remotos para mostrar el sentido del presente respecto de una diversidad posible –desde la “breve hoja de parra que bastaba a la mujer habitante del Edén para disimular su ardor” hasta el Imperio Mongol o los anarquistas cubanos de fin de siglo XIX-. Podría vérselo como un francotirador, que se cuida a resguardo de las oleadas del ambiente desde un punto de mira donde puede atisbar la organización y avance del enemigo para lanzar sus estocadas; pero la imagen es infiel a un pensador que si algo no toma como herramienta neutral es la técnica y su vinculo con la muerte. La técnica es acaso su campo de estudios primordial; baste recordar la revista que fundó e integra, Artefacto, o su libro Mal de ojo. Crítica de la violencia técnica. Pero Ferrer despeja, mas bien, al tecnicismo, al determinismo tecnológico, de los análisis. Internet, dice por ejemplo, no solo no es la vía a un paraíso utópico de la red horizontal, sino que ni siquiera es un invento novedoso: viene preparándose hace siglos, mediante la conversión de las cosas todas en informaciones codificables, mensurables, y mediante el adiestramiento centurial del sentido de la vista, acaparada por pantallas ahora pero que en realidad nació en la vida corporal no por una compulsión a mirar, sino un llamado de lo visible –las formas de la luz- a ser visto.


Poco se habla de la “Corpo telefónica”, poco se discute su lugar en el entramado comunicacional que propone la Ley de Medios. Mientras tanto, la telefonía celular es un oligopolio débilmente regulado, un negocio que brota y crece rozagante como la soja pampeana, a la sombra de la mistificada batalla mediática. Leer las narraciones publicitarias de Claro, Movistar y Personal, y compararlas con la calidad de sus servicios y estrategias de customización, puede ofrecer pistas sobre los modelos de ciudadanía que se vienen imaginando desde arriba. Afectos, pequeñas estafas y una estética política que se impone.




A Paolo Virno, maestro en el artede detectar la contemporaneidadde lo no contemporáneo. El 4 de enero de 2009
Avisan sus amigxs de Italia del fallecimiento de Paolo Virno. Para quienes lo conocimos, un gran gran tipo. Para quienes
Diego Sztulwark tuvo una idea temible: que yo tenía algo para decir sobre un libro que me gustó mucho y que




Es preciso desconfiar de los títulos. El lector que, en la Bélgica o en la Francia de los años 1820, tomaba en sus manos un libro intitulado «Lengua materna» podía caer fácilmente en el error: en apariencia sólo se trataba de un método para uso de los maestros de escuela, enseñando cómo había que iniciar a los niños en la escritura, luego en la lengua y en fin en todo lo que constituía en esa época la enseñanza de los colegios, de la aritmética a la geografía o de la cronología a la retórica. El lector argentino de hoy podría, simétricamente, ver allí un testimonio sobre debates pedagógicos con dos siglos de antigüedad.
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Más fotos:
ACÁ
(se pude entrar sin tener usurario Fb)
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se puede mirar la versión on line, sin editar, de ayer
ACÁ
La política argentina está acostumbrada a enredarse con sus fantasmas. Pero un núcleo racional le sobrevive: aquella que se devela nítida cada vez que nos preguntamos ¿cómo avanzar hacia un gobierno de los “movimientos”? Conocemos las objeciones de oficio. Que no hay “movimientos sociales” o que son muy débiles. De esta denegación de los “otros” se nutre el liberalismo que nos habita.

-Antes, este trabajo era para los burros. No lo quería hacer nadie. Era para gente de bajos recursos, gente que vivía en la villa, con historias de vida policiales. Se ganaba muy poco y no teníamos ningún derecho. Antes los compañeros no sabían ni leer ni escribir. Ni firmar el recibo de sueldo sabían. La sociedad te veía mal. Nos trataban como borrachos, como ladrones. Yo iba por el centro laburando y la gente se corría. Yo pensaba ‘qué te tapas la nariz si estoy limpiando tu mierda’.


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El filósofo y docente analiza la coyuntura de cara a las elecciones que tienen como principales candidatos al fascista Jair

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Momento 1
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Momento 2
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Momento 3
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Escena pública I >>
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acto cruel
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>> escena pública II
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Humanidad I >>
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des-humanización
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>> humanidad II
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Escena pública I >> crueldad pública >>
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Sustracción de lo humano /
privatización de la existencia
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>> habla-testimonio/ escena pública II
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Estado-Nación >>
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Neoliberalismo y Dictadura/ ninguneo
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acto de politización
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reparación/ Estado posnacional
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1976/2001[6]
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1976-2001
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2001
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2002 en adelante[7]
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Conversamos acerca del crimen de Manuel Galván, miembro de MOCASE, en Santiago del Estero. Lo político en la sección Policiales. La trama común entre los conflictos en las zonas rurales y en el Conurbano. El modelo productivo, el discurso progresista, la idea de «inclusión».
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El imperialismo, tal como lo conocimos, probablemente ya no pueda existir, pero el imperio aún goza de buena salud. Tal como lo demuestran Michael Hardt y Toni Negri en este osado libro, se trata del nuevo orden político de la globalización. Aunque es fácil reconocer las transformaciones económicas, culturales y legales que están ocurriendo en todo el mundo, comprenderlas resulta más difícil. Los autores sostienen que deberíamos situarlas en el contexto de nuestra comprensión histórica del imperio, como un orden universal que no acepta fronteras ni límites. El libro muestra hasta qué punto este imperio que está surgiendo es fundamentalmente diferente del imperialismo propio de la dominación europea y de la expansión capitalista característicos de otras épocas. Antes bien, el imperio actual se basa en elementos del constitucionalismo estadounidense, con su tradición de identidades híbridas y fronteras en expansión. Imperio identifica un cambio radical de los conceptos que conforman la base filosófica de la política moderna, conceptos tales como los de soberanía, nación y pueblo. Los autores vinculan esta transformación filosófica con los cambios culturales y económicos propios de la sociedad posmoderna, con nuevas formas de racismo, nuevas concepciones de la identidad y la diferencia, nuevas redes de comunicación y control, así como con nuevos itinerarios de migración. Más que un análisis, Imperio constituye sobre todo una desenfadada obra utópica de filosofía política.
¿Qué es el comunismo? ¿Qué es el antagonismo de clase? ¿Cuál es la composición de clase que permitirá pensar y organizar la transición al modo superior de producción y reproducción de la liberación colectiva? ¿Cómo pensar ese formidable desafío intelectual y político que es organizar la subversión de la actual economía-mundo capitalista en toda su complejidad, utilizando sus actuales potencialidades para someterlas a un proyecto revolucionario de transformación radical? En este libro Antonio Negri ofrece una rigurosa lectura de los Grundrisse de Karl Marx, que a su juicio representan el punto álgido del pensamiento revolucionario marxiano, útil para pensar la reproducción de la relación-capital como proceso subordinado a la constitución del antagonismo como fuerza transformadora de la realidad social. Del análisis del mercado al del capital social, del mercado mundial al comunismo, de la crisis global a la emergencia de la subjetividad revolucionaria, del equilibrio dialéctico del desarrollo económico capitalista a la constitución del antagonismo y la dominación en el movimiento mismo en el que reinventa la justicia, la igualdad y la explosión de la creatividad social a todos los niveles de existencia individual y colectiva. El antagonismo debe devenir social, la fuerza de trabajo colectiva debe convertirse en clase revolucionaria contra el desarrollo capitalista. Los Grundrisse como teoría del poder constituyente de la fuerza de trabajo global que deviene revolucionaria en el acto mismo de pensar su potencia productiva, cooperativa y solidaria.
Fin de siglo (1989) (Descargar de acá)Antonio Negri, profesor de Doctrina del Estado en la Universidad de Padua es, con seguridad, el máximo exponente teórico del movimiento ‘autónomo’ italiano. Recientemente ha sido procesado ya que, como el mismo explica: «La rabia burguesa unida a la estupidez revisionista… nos ha calificado en base a nuestros escritos y a nuestra actividad didáctica como delincuentes». En este texto, desarrolla sus concepciones acerca del sabotaje como expresión del rechazo del trabajo y forma de ‘autovalorización’ obrera; del partido y de las fórmulas alternativas de organización del proletariado…, partiendo de la premisa común a la corriente de la ‘Autonomía Obrera’: la crítica de cualquier forma de mediación partidaria o sindical que no sirve sino para desvirtuar el sentido genuino de las luchas proletarias.
Europa y el Imperio.
¿Qué significa Europa para la izquierda que está intentando inventar otro mundo posible? ¿Qué significará una Europa unida en el contexto internacional si la izquierda no logra desencadenar un proyecto de construcción europea que apueste radicalmente por la solidaridad, la democracia y la igualdad, y que sea susceptible de jugar sus cartas políticas progresistas en el tablero mundial? ¿Es posible idear una política europea que pueda funcionar como apertura definitiva de un horizonte transnacional pivotado estratégicamente en torno a las dinámicas de las nuevas realidades constituyentes de la fuerza de trabajo multinacional? ¿Qué estratos sociales, qué grupos de presión y qué movimientos políticos combaten o propugnan el proceso de construcción europea? ¿Y qué modelo social, político y económico propone cada uno de ellos? Éstas son algunas de las cuestiones que Antonio Negri aborda en este libro, que parte de la convicción de que Europa es el escenario irrenunciable para construir una política constituyente radical adecuada a las proteicas realidades del general intellect de la composición de clase emergente.

La impresión política e intelectual que sentimos cuando nos topamos con la figura de Toni Negri no tiene comparación posible.
Toni Negri hizo todo lo que había que hacer. La frase le brota espontánea esta mañana a un querido amigo
Para leer Conversaciones en el impasse: Click AQUÍ Para leer INQUIETUDES EN EL IMPASSE: CLICK AQUÍ
Esta vez el encuentro del sextigenario pensador y militante padovano con el amplio auditorio que colmó largamente el foro de la Casa Nacional del Bicentenario no tuvo como contexto el mismo de sus primeros encuentros con el público argentino, en plena ebullición de las asambleas populares y la conformación del Movimiento de Empresas Recuperadas. De Grisinópolis en el 2003 a la reciente conferencia de Toni Negri, las crisis recurrentes tanto en Wall Street como la implosión de la burbuja inmobiliaria en la Europa meridional, junto al profundo agudizamiento de la crisis de la deuda que azota los cimientos de la Sociedad del Bienestar en la Europa Comunitaria generan en el presente interrogantes sobre cuál será el devenir de la sociedad contemporánea, en pleno proceso de transformación.
La Cámpora es un colectivo inorgánico que resume el trasvasamiento generacional inducido por la presidenta Cristina Kirchner en el movimiento peronista. CFK acerca a unos hombres –más que mujeres— menores de cuarenta años, a los presupuestos, les facilita algunas bancas y les colma de realidades efectivas la ilusión de prosperidad personal y política. Una madre. De este modo, suceden, por inevitable física, a otros cuadros, previsiblemente más quemados y enviciados por décadas en el juego del poder y la Presidenta hace la carambola de asegurarle mayor lealtad y contención al destino que sienta mejor para ella, y se ilusiona con que jóvenes vírgenes modernicen y mejoren la política. Lo que al fin de cuentas sería un legado. Al menos uno.
Miles de millones de personas nos veremos afectadas por el resultado de una elección donde algo más de tan sólo cien millones decidieron que Barack Obama seguirá siendo presidente de los Estados Unidos por cuatro años más. Con el poder económico que acumulan hoy un puñado de corporaciones, no parece prudente seguir diciendo que ese cargo convierte a quien lo ocupa en la persona más poderosa del mundo, aunque el hecho de que su pulgar pueda provocar la destrucción termonuclear de la vida en el planeta lo pone tan cerca de ser todopoderoso como podamos imaginarlo.
En el presente documental, el director suizo Richard Dindo desea crear en el espectador la sensación de estar escuchando a quienes conocieron a Kafka. Para esto se vale de actores que encarnan a Max Brod (amigo, biógrafo y editor de Kafka), Gustav Janouch, Milena Jesenská, Felice Bauer, Dora Diamant y Max Pulver; y cuentan en primera persona detalles sobre la vida que estos personajes compartieron con el escritor checo.
paterna representó en la vida y obra de Kafka, el trabajo que realizó en el Instituto de Seguros contra Accidentes de Trabajo de Praga (experiencia que le serviría para prefigurar el ambiente burocrático creado en sus novelas), su relación con Milena, Felice y Dora, y el padecimiento de tuberculosis en sus últimos años de vida.

Fuente: Datos aportados por el Taller de Estudios Laborales
Es casi una obviedad expresar que el tamaño de la empresa es determinante en la posibilidad de contar con presencia sindical para protección de los derechos laborales. Ante empresas de planteles de mayor dotación mayor presencia sindical. Estos datos van de la mano con los que presentan la tasa de afiliación sindical. En nuestro país Argentina la tasa de sindicalización de los asalariados registrados alcanza el 37%. Este número es el más alto de la región y expresa una tradición sindical que, a pesar de los vaivenes, se sostiene. Sin embargo, mirando el vaso medio lleno, pensemos que ocurre con el 63% restante de los trabajadores registrados y con los asalariados no registrados a la hora de plantarse ante la patronal.
Respuestas espasmódicas de los trabajadores informales
En un presente con 5 centrales sindicales (3 CGT y 2 CTA) que disputan por la legitimidad de la representación de los intereses de los trabajadores, podríamos pensar que el abanico de posibilidades produjera amparo y tutela para la mayoría, sin embargo no es así. Por el momento más bien se disputan la legitimidad entre los afiliados y representados, pero todavía no se siente impacto en la incorporación de nuevos actores a sus filas. Este 63% de trabajadores formales sin sindicalización y el 87,6% de las empresas sin delegado gremial o comisión interna, reflejan situaciones de incertidumbre y desprotección de una gran masa de trabajadores. Estos actores no tienen espacio para organizarse y corren grandes riesgos con el sólo hecho de intentarlo.
Ante esta realidad encontramos que el informe citado anteriormente releva que, para el primer semestre de 2012, del total de las situaciones auditadas un 17,8% de los conflictos son encarados por trabajadores que no poseen representación formal. Entre los motivos por los cuales estos trabajadores sin representación formal protestan, prevalecen las situaciones de crisis empresarias, despidos masivos, suspensiones y quiebras. Las respuestas que reciben a su organización por parte de la patronal son, mayormente, situaciones de amenazas y persecuciones. Esta es la otra cara del tema: trabajadores que sólo pueden mancomunar sus esfuerzos en situaciones de crisis, que al protestar no encuentran respaldo en organizaciones más amplias y que sufren persecuciones patronales como contraparte. Incluso esas persecuciones que padecen en muchas ocasiones se encuentran respaldadas por las organizaciones gremiales que debieran protegerlos, pero que por “negocios” con la patronal sostiene situaciones de precarización laboral.
Estos trabajadores sin representación formal que salen a las calles a reclamar por derechos, lo hacen fundamentalmente en situaciones límite. Al no tener una organización de base que los contenga desde su ingreso, no cuentan con la posibilidad de reclamar por mejoras en condiciones laborales, ni tampoco presentar una oposición a situaciones de precarización como trabajos tercerizados, situaciones fuera de convenio o arbitrariedades patronales. La respuesta de este grupo de asalariados, entonces, es valiente pero tardía y la incertidumbre y los riesgos que corren son muchos.
La conquista de este 63% de los trabajadores formales no sindicalizados y la incorporación al mercado formal de los trabajadores no registrados debe ser un horizonte de alguna de las 5 centrales si quiere finalmente saldar la disputa por la legitimidad. El camino es largo y se trata de un universo de más de 9 millones de trabajadores entre ambas situaciones (registrados no sindicalizados y no registrados). De no avanzar en ese sentido veremos que la discusión será meramente legal, porque legitimidad es otra cosa.
*Periodista especializado en temas gremiales / Conductor de En Casa Hablamos FM Radio Sur 88.3 / http://escritosdeclase.blogspot.com.ar/ @ludistas